domingo, 23 de noviembre de 2014

RIDICULO EN BARCELONA

La contundente derrota del Sevilla FC en la tarde-noche de ayer en el Camp Nou entra dentro de la lógica, y más teniendo en cuenta el desequilibrio presupuestario existente en la liga española, como consecuencia del nefasto reparto televisivo a favor del Real de Madrid o FC Barcelona. Lo que ya no entra dentro de dicha lógica es que si el resto de clubs no hace mucho amenazaban con mandar a sus juveniles o al mínimo de jugadores profesionales, ¿porqué no lo ponen en práctica, llevándolo a cabo cuando viajan a los campos de los equipos mencionados?

Pero aún así, el Sevilla FC desde que el entrenador actual dirige a nuestro equipo, tiene la particularidad de que los partidos en los que se tiene que enfrentar a los equipos mal denominados "grandes" lo hace, y permítanme la expresión, cagado, es decir, con mucho miedo y con un planteamiento para encajar los menos goles posibles. Cuando debería jugar un poco más ofensivo, y creando más juego. Puede que al final se pierda también por goleada, pero al menos con dignidad y dando la imagen de un equipo competitivo, cosa que ni ayer en el Camp Nou, ni a finales del pasado Septiembre en el estadio Vicente Calderón tampoco ocurrió. Y a ello uniría también el cinismo de algunos futbolistas que se han llevado toda la semana diciendo que ellos iban a competir, y después en el campo no han demostrado los cojones suficientes que hay que poner en un partido de fútbol.

Y puesto que el entrenador da estos partidos por perdidos, hubiera sido la ocasión ideal para dar descanso a jugadores que andan muy cargados de partidos, e incluso en el partido anterior, haber forzado la quinta tarjeta amarilla aquellos jugadores que estaban a punto cumplir ciclo, aprovechando el partido ante los catalanes, pero ni eso.

La derrota en si no tiene mayor trascendencia, ya que desde que la competición está fraccionada de esta forma, este partido no pertenecía a nuestra liga, pero si duele por la penosa imagen ofrecida, y porque en los dos últimos partidos ante Athletic Club y Levante, que si son de nuestra liga, sólo se ha conseguido un punto.

Y para concluir, decir que lo único que me gustó del partido de ayer fue ver a mi equipo con sus colores, el blanco y el rojo. Con medias rojas en lugar de negras, que por mucho simbolismo histórico que tengan, el color negro no aparece en nuestros símbolos.