martes, 29 de abril de 2014

DE BILBAO A VALENCIA



Aunque la Champions League no era el objetivo inicial del Sevilla FC a principios de temporada, el partido ante el Athletic Club se presentaba propicio para optar al cuarto puesto, una plaza que da opción a disputar una previa para acceder a la máxima competición continental. Pero a pesar de que el entrenador sevillista no se cansa de pregonar la filosofía del partido a partido, la mente la tenía puesta en la semifinal de Valencia, y así dejó a varios de los titulares en el banquilo. Pero por el contrario, optó por salir con dos delanteros, que son los únicos que se disponen en la primera plantilla, con el riesgo de lesión de alguno de los dos y teniendo que afrontar el partido de Mestalla con uno sólo. Aparte de que el Sevilla FC juega mejor cuando sale con un 4-5-1, y a las pruebas hay que remitirse. 

Y aunque la vista se tuviera en Valencia, el conjunto de Emery mostró un fútbol muy simple que no se corresponde con lo visto en los últimos partidos. Muy mal la actuación de Beto en el primer gol encajado, así como la expulsión, o mejor dicho, la autoexpulsión de Diogo. Y fue a raíz del tercer gol y con un hombre menos, cuando el entrenador echó al equipo hacia delante, consiguiendo entonces Gameiro el único gol de la escuadra de Nervión.

Ahora surge la duda de que equipo veremos el jueves en tierras valencianas, pues tiene que ser totalmente distinta a la de Bilbao, y aunque se lleva una ventaja de 2-0, ésta hay ampliarla, pues todo lo que sea encerrarse y esperar el contragolpe sería suicida, y sobre todo en un campo donde nos espera una presión absoluta por parte de la afición local. El entrenador tiene la palabra.