lunes, 31 de diciembre de 2012

FINALIZA UN MAL AÑO

Hoy 31 de Diciembre de 2012 finaliza un año que en clave Sevillista solo podemos calificar como malo. En primer lugar nos encontramos con la segunda parte de la temporada 2011-2012 en que pese a llevarse a cabo  a mitad de la misma un cambio de entrenador, el objetivo de clasificación europea no se consiguió, y aún no llegando a la meta que se le estableció a Michel de meter al equipo en competición continental, no me disgustó su continuidad para el nuevo ejercicio, pues le observé ciertas cualidades que me parecieron positivas para el nuevo Sevilla de la 2012-2013.

Pero estamos a punto de llegar al ecuador de la temporada 2012-2013 y el equipo se encuentra a la deriva, y más cerca de luchar por evitar el descenso de categoría que de mirar a cotas más altas.

Las causas pudieran ser muchas, pero sin entrar en problemas institucionales, que también pueden existir, y una mala planificación deportiva que también es evidente, creo que el mal del Sevilla está en los propios jugadores. Sin que dispongamos de una plantilla de clase A, pues el recorte presupuestario se tiene que notar, soy de los que opina que los futbolistas disponen de mayor calidad que lo que la clasificación actual nos muestra, y así lo han demostrado en partidos puntuales cuando les ha dado la gana de ponerse el traje de faena. Pero desgraciadamente en la mayor parte de las ocasiones, dejan a un lado la dósis de testiculína que hay ponerle a un partido de fútbol. Y lo que más me molesta es que después hagan declaraciones diciendo que la situación tiene arreglo, y que tras un partido bueno ya siempre van a jugar así. En definitiva, que menos hablar ante los micrófonos y más hacerlo en el cesped que es donde tienen que demostrar su profesionalidad y respeto por el escudo que llevan en la camiseta.

Ante tal desaguisado, es el entrenador quien debiera tomar cartas en el asunto y demostrar sus galones, pero me da la impresión de que el vestuario ha podido con el "mister". Y aquellas arengas del entrenador a los jugadores que tanto nos repetían en el video promocional de la campaña de abonos de esta temporada ya no existen. Y  debe ser  hora  que desde el Consejo de Administración, o desde la Dirección Deportiva, se actúe ya procediendo al cese inmediato del entrenador, y su sustitución por alguien que imponga la verdadera disciplina en el vestuario.  Obviamente la sustitución del entrenador conllevaría el correspondiente desequilibrio en el presupuesto, pero es que si bajamos a segunda el descalabro económico será mayor.

Y aunque haya sido crítico con los futbolistas, y por su actitud hayan convertido el enfrentamiento del próximo día 5 ante Osasuna en un partido dramático, insto desde estas líneas a que cuando estemos en el Estadio les animemos, pues en ese momento es el Sevilla FC quien juega y quien necesita de nuestro apoyo.