martes, 17 de mayo de 2011

GRACIAS KANOUTÉ

El Sevilla FC pese a la temporada tan irregular que ha realizado, es quinto antes de visitar en la última jornada a un RCD Espanyol que ya no se juega nada. Nuevamente y por octavo año consecutivo nos metemos en Europa, pero queda por saber  qué puesto ocupará nuestro equipo al final del torneo. Actualmente es quinto, por el triple empate a 55 puntos, entre Sevilla, Athletic y Atlético de Madrid. Si en la última jornada se mantiene el triple empate, obviamente todo quedará como hasta ahora. El Sevilla le gana a los del Vicente Calderón en caso de empate, pero pierde con el Athletic, por lo que en caso de victoria de los vascos en Santander, donde juegan el último encuentro, en realidad casi le conviene que ganen los colchoneros en Mallorca, aunque el cuadro balear se juega la permanencia. Esta carambola sirve siempre que gane el Sevilla en Barcelona ante  los "periquitos". Lo que si es cierto es que se debería evitar la séptima plaza que conllevaría jugar une eliminatoria previa en Julio, y el riesgo que supone, tras la experiencia de principios de esta temporada.

Pero para llegar a ello, fue fundamental en el partido de anteayer la aportación del jugador más determinante de la historia del club, y que frente a la Real Sociedad se echó el equipo a la espalda. Kanouté, del que se rumorea que pudiera dejar al Sevilla al final de esta temporada, marcó dos de los tres goles que certificaron la clasificación para Europa. Dos cabezazos llenos de poderío e inteligencia, como no podía ser de otra manera. El último éxito de la fantástica generación de los campeones lo selló su abanderado. Y aunque desconozco si continuará o no para la próxima temporada, vaya desde aquí mi agradecimiento a Frederic Kanouté, un gran futbolista y mejor persona, y del que me atrevería a decir que ha sido el mejor futbolista de la historia del Sevilla FC.

Y no podía dejar de referirme también a la salida al campo, aunque fuera en tiempo adicional, de  Ivica Dragutinovic también conocido cariñosamente por el "Comandante Drago" (que terminó manteado por sus propios compañeros) supliendo a Escudé. Que lástima que Gregorio Manzano haya contado tan poco con él tras su recuperación, pues con el carácter que imprime en el campo otro gallo nos hubiera cantado.
 
Nos queda el partido en tierras catalanas del próximo sábado, pero esto llega a su fin y hay que ir pensando en una renovación de la plantilla, para que la cuesta abajo iniciada esta temporada pueda cambiar de rumbo.