domingo, 8 de mayo de 2011

ANTE EL R. MADRID OTRO RIDICULO

Los seis goles encajados anoche por el Sevilla FC ante el Real Madrid en el Sánchez Pizjuán (2-6), no tienen precedente en la historia del club como local. Las máximas goleadas encajadas en casa fueron en la temporada 1942-43 ante el Real Oviedo que venció por 0-5 en el viejo Nervión, e idéntico resultado en la 1962-63 ante el propio Real Madrid en el actual estadio. El marcador en definitiva, no deja de ser una mera anécdota y el resultado se puede calificar como un accidente. Además hay que tener en cuenta que el Sevilla tenía a varios jugadores considerados como titulares apartados del equipo por lesiones, tales como Martín Cáceres, Jesús Navas, Alexis, Rákitic, y Perotti, que aunque ocupaba plaza en el banquillo estaba todavía entre algodones.

Pero aún contando con dichas bajas a las que probablemente tengamos que unir la de Fernando Navarro, es inconcebible el planteamiento que Gregorio Manzano dispuso para el partido de ayer. Puede ser una alternativa jugar sin bandas, y poblar más el centro del campo siempre que tengas jugadores rápidos para desarrollar esa función, pero no cuando fue a Romaric al que se le dio la batuta para dirigir al equipo y encima escorado a la izquierda. Y sin desmerecer a Romaric, su lentitud y la de todo el equipo, sólo puso en evidencia que el centro del campo del conjunto madrileño nos ganó siempre la partida en esa zona.  En cuanto a Diego Capel, un jugador que es un zurdo nato, lo puso por la derecha cuando su aportación por la diestra es totalmente nula. En el segundo tiempo sacó a Alfaro, ocupando este la derecha y pasando el de Albox a su lugar natural, y fue cuando se pudo observar mayor frescura por las bandas, pero entonces el resultado que ya reflejaba el electrónico era inapelable. Otra cuestión que no llegué a entender, es como tras la lesión de Fernando Navarro, sacó al campo a Dabo cuando para esa posición tenía en el banquillo a Dragutinovic, un jugador que siempre que jugó por la izquierda lo hizo bien y además es muy pródigo en subir por su banda, cuando anoche precisamente carecíamos de extremo izquierdo en ese momento. Me decían algunos compañeros de asiento, que el serbio lleva un año sin jugar, pero desde hace bastante tiempo entrena con absoluta normalidad. Y ya el colmo fue dejar en el banquillo de inicio a Renato, que es quien debería haber tenido la responsabilidad de organizar el juego. Pero lo sacó al campo a diez minutos del final cuando ya no servía para nada, es más, lo entendí como una provocación a la afición.

No comprendo a este entrenador, del que muchos esperábamos otra cosa, parece que lo que busca es que el Consejo de Administración lo cese, pues sus planteamientos son pésimos. Quedan sólo tres partidos con rivales asequibles a priori, y el Sevilla sigue dependiendo de si mismo para clasificarse para la Europa League, bien en el puesto quinto o bien en el sexto de la clasificación, porque de hacerlo en la séptima plaza implicaría adelantar bastante la pretemporada. Aún así, tengo mis dudas para los tres partidos que quedan, y es que con el "El Profesor" (como también es conocido el Sr. Manzano) en el banquillo no tengo confianza en el equipo. E incluso ya en el partido de ayer, sonó en el Estadio el grito de "Manzano vete ya", y es que la afición ya va estando un poco harta de cómo este hombre juega con ella.  

Se comenta por algunos círculos que el entrenador para la próxima temporada será Marcelo Bielsa, yo personalmente y en la situación en que está el equipo preferiría a Joaquín Caparrós, pero independientemente del nombre, lo que hace falta es un "mister" que sepa sacarle todo el máximo jugo a la plantilla que disponga, que dicho sea de paso, espero que con bajas, nuevos fichajes e incorporaciones del filial, difiera bastante de la actual.

Y no quería concluir sin hablar de la Afición Sevillista, y es que el comportamiento de anoche fue ejemplar, apoyando siempre al equipo y dejando muy claro, que los Sevillistas son el mejor patrimonio y la verdadera Fuerza del Sevilla.