miércoles, 19 de enero de 2011

REVOLUCIÓN Y A SEMIFINALES

Gregorio Manzano sorprendió a todos con su alineación titular del Sevilla ante el Villarreal. Ni corto ni perezoso cambió la fisonomía del equipo en uno de los partidos más importantes de la temporada, en la vuelta de los cuartos de final. Recurrió a cinco defensas para solucionar los problemas de cobertura, con dos carrileros, a costa de sacrificar a Jesús Navas por la derecha y a Diego Capel o Perotti por la izquierda.

Desde los tiempos de Luis Aragonés, prácticamente, no se veía un esquema similar por Nervión. Además, otorgó el mando de la defensa a Sergio Sánchez, que no jugaba desde hacía más de un año, y apostó por tres centrocampistas en la medular, con la entrada de Renato, y se hacía raro ver en el banquillo a jugadores como Capel, Perotti, Navas, Alfaro y Luis Fabiano.

La revolución levantó suspicacias en los prolegómenos del partido. Había que cortar la sangría defensiva y las medidas fueron drásticas. Y el resultado también, contundente 3-0 que reflejaba el electrónico al final del partido. El Sevilla ganó posiblemente el partido más cómodo de la temporada. Se impuso al Villarreal y alcanzó las semifinales de la Copa del Rey, siendo la quinta en los últimos ocho años.

 

La realidad es que tras lo visto en los últimos partidos tenía cierta desconfianza y dudas en el equipo, y ello motivado por lo mal que anda la defensa y por eso titulaba mi artículo anterior tras el partido de ida en tierras castellonenses, "Resultado Peligroso".  Tras lo visto hoy sobre la hierba del Ramón Sánchez Pizjuán me surgen algunas preguntas: ¿Porqué ha tardado tanto el entrenador en encontrar esta solución? ¿Será aplicable esta medida también para los partidos de Liga? Pues en el torneo de la regularidad hay que levantar cabeza ya, y sumar puntos de forma más continuada.