viernes, 31 de diciembre de 2010

HOY TERMINA UNA DECADA

Hoy termina una década en donde estuvimos en lo más bajo llegando posteriormente a la cima, una década que bien debemos guardar en nuestra memoria, pues a veces es importante, y sobre todo cuando las cosas no salen, saber de donde venimos.

 

Desde el punto de vista societario e institucional, el Club llegó a momentos muy amargos, estando incluso en causa legal de disolución. Todavía recuerdo aquella Junta Extraordinaria de Accionistas del 06/04/2000, en donde se nos quiso hacer ver que la única solución para los males económicos era la recalificación del Estadio Ramón Sánchez Pizjuan para su venta, fruto de un convenio urbanístico leonino para nuestros intereses, y la posterior marcha al estadio de atletismo de Santiponce. Menos mal que aquel día, el sevillismo, encabezado por la Asociación de Pequeños Accionistas, de la que me siento orgulloso de pertenecer, dio un no rotundo a la propuesta, y se optó por la venta de activos (entiéndase jugadores) que paliaran la grave situación económica.

 

Y en el plano deportivo, la cosa no pudo empezar peor, pues al concluir la temporada 1999-2000 se bajó a la Segunda División como farolillo rojo, aunque aquí hay que atribuirle parte de culpa y en un porcentaje importante a los "errores" arbitrales. A partir de ahí fue cuando Ramón Rodríguez Verdejo, nuestro querido Monchi, se hizo con las riendas de la dirección deportiva, y justo al año siguiente el equipo volvía hasta hoy a la élite del fútbol español, con una plantilla confeccionada en principio para mantener la categoría.

 

Pero la fecha clave dentro de esta década fue el 28/05/2002, día en que José María del Nido accedió a la presidencia del Sevilla FC, experimentando la sociedad a partir de entonces un crecimiento vertiginoso que le permitió darle un giro de 180 grados a la situación, tanto desde el punto de vista económico e institucional, como del deportivo. Y dentro de estos logros no podemos olvidar el nuevo convenio urbanístico firmado con el consistorio hispalense, el cual si era acorde a la categoría del Sevilla FC, y nos permite conservar nuestra seña de identidad más preciada, cual es el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, permitiéndonos hacerle una remodelación a fondo, una vez que pase la situación de crisis actual.  

 

En la parcela económica e institucional, una de las actuaciones más importantes fue la profesionalización de las estructuras, algo que hasta entonces parecía una utopía y no se entendía en algunos círculos, pero el tiempo demostró que era fundamental para el desarrollo y crecimiento del Club, convirtiéndolo en una entidad saneada económicamente, y sirviendo de modelo de gestión para otras muchas empresas.

 

Más si en dicho plano la situación cambiaba, en el plano deportivo no era para menos, y ahí están los seis títulos oficiales conseguidos, más las dos menciones honoríficas como mejor equipo del mundo. Sin olvidar los ocho años consecutivos que llevamos en competiciones europeas, siendo dos de ellos en la máxima competición continental, como fruto de las magnificas clasificaciones obtenidas en la liga española.

 

Y hablando de esta década no puedo olvidar tampoco dos hechos que se me quedaron muy grabados, y que viví en primera persona como presidente de la Asociación de Pequeños Accionistas del Sevilla FC por aquel entonces. En primer lugar la recepción de la Bandera del Centenario el 29/06/2005 cuyos actos conmemorativos pusieron de relieve la capacidad organizativa y de gestión que el nuevo Sevilla del siglo XXI posee, llegando incluso por su magnitud y dimensión social, a muchas personas no aficionadas al fútbol. Y en segundo lugar la entrega de la IX edición del Trofeo al Mejor Canterano del Año a Antonio Puerta, llevada a cabo el 15/06/2007, fecha que por el triste desenlace ocurrido dos meses después quedó en el recuerdo.

 
En la sociedad actual no basta con mirar el pasado y anclarse ahí, sino que día a día hay que buscar la mejora continua, y el Sevilla FC tiene que seguir creciendo más, pues todavía quedan muchas cosas por hacer y otras por optimizar. Y ahora que muchos hablan, y sobre todo en el plano deportivo, de que hemos llegado a un final de ciclo, no pasa absolutamente nada. Aunque lo importante es como decía al comienzo de este artículo, y haciendo acopio de una frase de nuestro presidente, es saber quienes somos y de donde venimos.