miércoles, 3 de noviembre de 2010

VUELVE BIRI-BIRI

La llegada de Biri-Biri de nuevo a Sevilla, promovida por la Fundación del Sevilla FC y el programa de la Radio Oficial "Quédate a mi lado", me produce una gran alegría y quiera que no me traslada a mi etapa de niñez, pues recuerdo cuando el jugador gambiano arribó al club de mis amores, revolucionando al Sevilla FC en muchos sentidos. Era el primer jugador de color que vestía nuestra zamarra, ya que se acababa de permitir la llegada de futbolistas extranjeros, cubriéndose en nuestro equipo dichas plazas con Víctor Espárrago y el propio gambiano.

 

Llegó en la temporada 1973-74, pero su gran eclosión fue en la temporada 1974-75, año en que el equipo volvió a la máxima categoría tras un periplo de tres años en la Segunda División, de la mano del entrenador Roque Olsen. Biri-Biri marcó goles inverosímiles y todavía recuerdo su salto en suspensión y la forma tan particular que tenía de celebrar los goles. Esa temporada estuvo colosal, pero hubo dos partidos disputados fuera, en el estadio de Vallehermoso frente al Rayo Vallecano y frente al San Andrés en tierras catalanas, que toda la prensa deportiva se hico eco de sus grandes genialidades. E incluso hubo un partido disputado en casa (no recuerdo el rival) que tras su actuación fue llevado a hombros por los aficionados desde la puerta 1 del Estadio hasta la Gran Plaza, ya que él vivía por la zona.

 

Estuvo en el Sevilla hasta la temporada 1977-78 no siendo uno de esos futbolistas a los que se consideran cracks, pero su forma de jugar era sin duda atractiva para el espectador ávido de espectáculo. El delantero desplegaba un fútbol imprevisible, con constantes mutaciones en el ataque sevillista gracias a sus extraordinarias facultades físicas que lo convirtieron en el ídolo de muchos Sevillistas entre los que me incluyo.