domingo, 28 de noviembre de 2010

SEGUNDO PARTIDO EN CASA CON DERROTA

Ya lo he dicho en otros artículos que no me gusta mucho entrar a valorar los partidos, pues lo que vale es el final, y si a la conclusión de la Liga nuestro equipo consigue los objetivos marcados al inicio, el resultado de ayer ante el Getafe, o el de hace una semana ante el Mallorca, serán meras anécdotas.  Pero mucho me temo que estos dos resultados nos pueden pasar factura al final, y quedarnos a las puertas de algo importante por haber dejado escapar estos puntos.

 

Llegó Gregorio Manzano como el deseado, tras el mal inicio liguero de la mano de Antonio Alvarez, y que conste que considero al jienense un buen entrenador, pero hasta la fecha y salvo los primeros partidos, poco me está demostrando, y pienso que de los principales defectos, algunos son parte de su trabajo.

 

La cuestión táctica es tema de entrenador, y aquí el equipo presenta enormes carencias sobre todo en la parcela defensiva, y esto es algo que hay que solucionar, pues no se puede dejar en multitud de ocasiones al portero sólo ante el contrario. Y analizando a los jugadores individualmente no son malos, pero el sistema defensivo no es el más adecuado. Y sino sólo hay que mirar la clasificación para ver que en 13 jornadas de liga van 22 goles encajados. En cuanto al centro del campo siempre hemos tenido el eterno debate de si hacerlo con dos mediocentros o tres en detrimento de un delantero, pero a día de hoy desde mi óptica particular pienso que el Sevilla es mejor que lo haga con tres centrocampistas y un delantero, ya que es preferible tener un centro del campo más poblado.

 

Y mención aparte destacaría la parcela psicológica, y creo que en este aspecto "El Profesor" como le llaman a nuestro entrenador, sabe bastante de ello. Sólo es cuestión que trabaje este tema durante la semana, pues tras lo visto últimamente, me da que poco se hace sobre ello en los entrenamientos o charlas, o los jugadores no están por la labor. Y dentro del aspecto psicológico, también echo en falta un jugador de carácter dentro del vestuario y que sepa transmitirlo a los compañeros. En este sentido me acuerdo mucho de nuestro querido Drago, al que parece que ya le va quedando poco para su regreso a los terrenos de juegos. Tiene el handicap de la edad y la inactividad, pero creo que puede tener sitio en el once inicial. Precisamente en fechas recientes el propio futbolista serbio decía en unas declaraciones que notaba al equipo falto de ambición.

 
En definitiva, pese a que el calendario que tenemos por delante es fuerte, creo que se puede enderezar el rumbo, pero hay que hacerlo ya.