lunes, 4 de octubre de 2010

CUANTO TIEMPO HACÍA...

Parece que con la llegada de Gregorio Manzano al banquillo de Nervión las cosas han vuelto a ser lo que eran. Cuanto tiempo hacía que no veíamos un partido como el de ayer ante el Atlético de Madrid,  y gozábamos con el juego de nuestro equipo.

 

Para empezar me sorprendió bastante la alineación que el de Bailen puso en liza, pero que claro lo tenía que tener, pues nada más que el colegiado dio el pitido inicial se empezaron a ver cosas interesantes. En cuanto a los jugadores todos estuvieron en muy buena línea, pero destacaría tres por encima de todos, Renato, Romaric y Martín Cáceres. De Renato decían algunos que ya estaba en el ocaso de su carrera, pero ahí estaba el brasileño aportándole al equipo salida de balón y equilibrio, que hasta la fecha echábamos en falta. En cuanto a Romaric decir que quizás sea de los mejores partidos que le he visto con la camiseta sevillista. Nunca dudé del fútbol que lleva en sus botas, pero unas veces por ponerlo fuera de su sitio, y otras por no estar en el mejor nivel físico nos privaron de verlo en su plenitud. Y de Martín Cáceres decir que con su llegada al Sevilla ha aportado a la defensa seguridad y clase.

 

Y de la preparación física decir que todavía queda trabajo por hacer, pero este parón de la competición va a venir muy bien para coger ese tono que todavía le falta al equipo. Aunque viendo lo visto, le comentaba a mi compañero de asiento que qué es lo que harían en la concentración de Costa Ballena.

 

En definitiva, aunque en esto del fútbol lo que hoy es blanco mañana se puede tornar en negro, parece que la coherencia ha llegado y este equipo puede decir cosas importantes en la competición. Lástima el tiempo que se ha perdido.