lunes, 9 de agosto de 2010

TROFEO RAMON DE CARRANZA

Pasó el Trofeo Ramón de Carranza y la imagen dejada por el Sevilla FC en la parcela deportiva fue discreta, y supongo que el entrenador habrá sacado sus conclusiones, pues el evento no deja de ser una etapa más de la pretemporada. Me gustó la nueva incorporación de Lucas Cigarini, aunque todavía le queda bastante para llegar a ser lo que los Sevillistas deseamos. Y otro aspecto que también me preocupa es el tema de los penaltis. Partiendo de la base que los lanzamientos de penaltis para desempatar las eliminatorias o finales, no dejan de ser una lotería, es un tema que los técnicos del Club deberían trabajar más a fondo, pues no olvidemos que el emparejamiento de la previa de Champions que nos enfrentará con el Sporting de Braga, aunque remotamente, pudiera tener que dilucidarse a través de esta fórmula.

 

Pero ha habido otro aspecto del Trofeo que también me ha llamado la atención, y en este caso negativamente. Presenciando ayer por televisión el partido entre el Cádiz CF y el Sevilla FC, se podían escuchar una serie de cánticos a través de los cuales se proferían insultos contra nuestro Club, nuestra ciudad y nuestros jugadores por parte de la afición gaditana, ubicada fundamentalmente en el Fondo Sur del estadio. No es la mejor manera de enarbolar la bandera de la hermandad del fútbol andaluz. Creo que por parte del Consejo de Administración del conjunto amarillo se deberían haber hecho públicas las condiciones en que el Sevilla FC ha participado en esta edición, que no son otras que rebajando su caché para ayudar al Cádiz CF, que no se encuentra en su mejor momento económico, y para mantener vivo un Trofeo que ya suma 56 ediciones. Y de esa forma que ese pequeño grupo de aficionados que no representan a la afición cadista, supieran la labor que se hace desde una institución, a la que siempre que se le pide colaboración, tiende la mano, y que precisamente en su camiseta también lleva representada a la ciudad de Cádiz, pues queremos ser de todos. Y no olvidemos que precisamente fue el Sevilla FC uno de los que puso los cimientos allá por mitad del siglo XX, para que el Trofeo sea hoy lo que es.

 
Pienso que aprovechando la existencia del G-5, ente creado fundamentalmente para aunar esfuerzos entre los equipos andaluces en pos de la captación y gestión de recursos económicos, se debería también tocar este tema y transmitir cada club a sus aficionados los valores de la hermandad del fútbol andaluz. Pues una cosa es la rivalidad deportiva y otra la educación.