lunes, 23 de agosto de 2010

NUESTRO PARTIDO ES EL MARTES

Como decía la semana pasada tras la ida de la Final de la Supercopa, salí con buenas sensaciones del Ramón Sánchez Pizjúan, pues aunque en un solo tiempo, pude comprobar que cuando el entrenador y los jugadores quieren, pueden. Lo que no llego a entender es porqué el equipo cambia tanto de los primeros a los segundos tiempos en los últimos partidos disputados. 

 

Y con respecto a la vuelta de anteanoche en tierras catalanas, estaba muy claro que la mente del equipo estaba puesta en mañana martes, pues aunque a nadie le amarga un dulce, el partido ante Sporting de Braga, es más importante de lo que muchos puedan pensar. Nos jugamos no sólo el prestigio deportivo de estar en la máxima competición continental, sino que desde el punto de vista económico nos jugamos también un porcentaje muy elevado del presupuesto para la presente temporada. Por lo que no pasar la eliminatoria se podría considerar un fracaso.

 

Pero volviendo al partido del sábado, si me quedó mal sabor de boca por la imagen dada por el equipo, pues aún partiendo de las premisas expuestas en el párrafo anterior y el potencial que actualmente tiene el conjunto entrenado por Guardiola, un equipo que llega al Camp Nou con un 3-1 a favor, podía haber ofrecido una mejor cara y sobre todo en la primera parte, en la cual se le pusieron los goles en bandeja al engreído de Messi. Y sin querer meterme a técnico no llegué a entender como disponiendo de Cala, jugó Konko de central readaptado. Desde mi modesta opinión, creo que el lebrijano podía haber ofrecido un rendimiento mucho mayor.

 
Para finalizar, sólo me queda animar a mis compañeros Sevillistas, para que mañana arropemos a nuestros jugadores a la llegada al estadio en el recién estrenado nuevo autobús, y una vez en la grada que la Bombonera sea el talismán que siempre fue, y que cuando el equipo de la Bracara Augusta salte al césped, sienta la presión de 45.000 almas animando a un club, y llevándolo en volandas en pos del triunfo. Ahora más que nunca Sevilla Fútbol Club.