martes, 6 de abril de 2010

LA FINAL DE COPA

Lo de la Federación Española de Fútbol cada día va a peor. Es incompresible que a las fechas en que estamos, todavía no se sepa ni el escenario ni la fecha de la Final de la Copa de S. M. el Rey. Un partido de esas características precisa de una organización acorde a lo que se pone en juego, y ahí el tiempo es uno de los elementos más importantes. Y por supuesto están los aficionados a los que parece que no se les tiene en cuenta, los cuales al prever que será en día laborable, tienen que organizarse en sus ocupaciones laborales, aparte de gestionar el desplazamiento e incluso el alojamiento.

 

Además parece, y si eso es así dice muy poco a favor del ente federativo, que quieren esperar a que los equipos clasificados para la final queden apeados de sus respectivas competiciones continentales para disponer de fechas, cuando para la propia Federación debería ser un orgullo que sus clubs federados lleguen lo más lejos posible en el ranking europeo. Se supone que cuando la Federación hace público el calendario oficial de toda la temporada debe tener en cuenta que al ser año de mundial, la FIFA exige que desde un determinado número de días antes del comienzo del campeonato del mundo, los jugadores internacionales tienen que estar a disposición de sus respectivas selecciones. Por ello, la fecha inicialmente prevista del 26 Mayo se les ha quedado invalida.  

 

Al igual que hace la UEFA para las competiciones europeas, la Federación Española cuando hace público el calendario oficial tras la Asamblea General de Julio, debe presentar un calendario cerrado, en donde incluso ya esté decidido el estadio que acogerá la Final de Copa, independientemente de que el propietario del mismo llegara a ella. Y lógicamente coordinado con UEFA para que luego no se pisen entre ellos. Aunque en este caso también le atribuyo parte de culpa a los propios clubs, pues como miembros que son de la Federación Española de Fútbol, en la Asamblea no deben aprobar calendarios que a la larga les pueden perjudicar a ellos mismos.

 

Y aparte estaría también, darle a este torneo la dignidad que se merece.